Facultad de Ciencias de la Educación, Pontevedra Universidad de Vigo (España)
Víctor Arufe Giráldez - varufe@hotmail.com
José Luis García Soidán - jlsoidan@uvigo.es



El presente estudio, del que presentamos sólo las conclusiones, tiene como objetivo analizar la posible incidencia de las superficies del terreno sobre las que entrenan los atletas, con relación a las lesiones que puedan originar o agravar.
  El estudio se realizó a 250 atletas de la comunidad gallega, todos ellos con un nivel de actividad óptimo-alto (5 o más sesiones por semana). Se confeccionó una encuesta con 30 preguntas casi todas ellas interrelacionadas. Ésta se pasó a los atletas en: los lugares habituales de entrenamiento de distintas ciudades gallegas, en 3 campeonatos de nivel autonómico y a la selección gallega que acudió al Campeonato de España de Cross.

Coincidiendo con otras investigaciones realizadas por diversos autores, se demostró que no existe una clara relación entre la superficie de entrenamiento y el riesgo de lesión, a pesar de que algunas lesiones pueden agravarse u originarse por el abuso de determinadas superficies y que determinado número de atletas pueden ser más susceptibles de lesionarse por utilizar un terreno u otro.

Para finalizar y como plan preventivo, observamos la necesidad de analizar las distintas superficies más utilizadas por los atletas y establecer unos parámetros que podrán avisarnos del peligro que puede suponer dicha superficie para la salud del atleta. Con la tabla de análisis que se presenta realizada por el autor, el atleta o cualquier persona allegada al atleta (médico, entrenador, etc.) podrá determinar el nivel de riesgo de lesión que puede suponer dicha superficie.

El informe completo puedes encontrarlo en esta dirección: efdeportes.com Revista Digital



Al igual que otros estudios no se logra obtener una relación estable entre la superficie del terreno y el riesgo de lesión, esto no significa que hay que menospreciar la superficie por donde se corre, al contrario, se le debe prestar mucha atención, ya que, a lo mejor, algunos casos de lesiones en atletas pudieron se debidas a la superficie del terreno.
  En mi opinión, considero que es el propio atleta el que ha de adaptarse a la diversa tipología del terreno que ha de englobar su planificación. Quiere decir esto, que en una sesión nos interesa trabajar sobre un tipo determinado de terreno y en la siguiente sesión en otro distinto, todo dependerá de nuestros objetivos; así si quiero realizar un trote regenerativo, de descarga, utilizaré una superficie blanda y amortiguadora, como por ejemplo, hierba, tierra batida, etc.; de lo contrario si lo que busco es trabajar la velocidad, la superficie deberá ser lisa y dura, por ejemplo, pista de mondo, cemento...
  Como norma general y para una actividad deportiva óptima sin riesgo alguno se ha de buscar siempre una superficie plana, semiblanda, consistente, con capacidad absorbente de líquidos y uniforme.

A la hora de llevar acabo cualquier planificación del entrenamiento de un atleta; bien sea con objetivos recreativos, salud o rendimiento; se ha de conocer que factores pueden influir en la elección de la superficie de entrenamiento. Esto es un aspecto muy interesante y bastante descuidado por los entrenadores. Hay que decir que en una carrera de 30 minutos a un ritmo medio (4 minutos 20 segundos el kilómetro) el pie impacta con el suelo aprox. unas 5000 veces; si a esto añadimos que el valor de cada impacto del pie sobre el suelo es entre 2 y 5 veces el peso de nuestro cuerpo, imagínense lo realmente importante que supone una óptima planificación de la superficie de entrenamiento.



En la mayoría de los casos la planificación resulta difícil debido a circunstancias ajenas a la intención del entrenador, tales como:
  · Factores climáticos: a veces tenemos planificado por ejemplo una sesión de series de 1000 metros por la hierba para evitar las sobrecargas musculares, pero de repente empieza a llover ¿Qué hacemos?; el entrenador buscará aquí una solución beneficiosa para la salud del atleta. La lluvia puede perjudicar de muchas formas a la superficie: haciéndola más resbaladiza (cemento, pista, asfalto), embarrada (tierra batida, arena,...), encharcada (pista, campo, ....), etc; Ocasionando de esta manera un mayor riesgo de lesión .
  Otro factor a tener en cuenta es el viento; éste puede provocar daños en la visión del atleta puesto que existe la posibilidad de que levante arenitas, polvo u otros objetos en superficies de tierra, arena, etc.
  · Recursos naturales; existentes en el lugar donde entrena el atleta. Los atletas del medio rural quizá en este aspecto tengan cierta ventaja a la hora de entrenar por caminos y hierba, pero poseen la desventaja de no poder contar con una pista de atletismo.
  · Infraestructuras artificiales: en la mayoría de las ciudades apenas existen caminos, parques y pistas de tierra, hierba, etc por donde entrenar; obligando al atleta a abusar del asfalto, cemento o pista.
  Pero se debe ser capaz de improvisar gracias al conocimiento de una serie de factores que modificarán el uso adecuado y acertado de unas superficies sobre otras. Dichos factores están relacionados entre sí, y se complementan unos con otros, de ahí la complejidad para analizarlos. Son estos:

  1. El material que forma la superficie: existen materiales que ayudan a formar o forman una superficie dura o blanda. Así tenemos como materiales duros el cemento, asfalto, etc. y como materiales blandos; la hierba, la arena, tierra,.... La combinación de estos materiales van a dar lugar a una diversidad de superficies que en ocasiones pueden alterarse con el desgaste y uso; como por ejemplo un camino con una primera capa de arena y por arriba gravilla, un camino de tierra y por abajo piedra, etc.
  Lesiones que puede ocasionar:
  · Abuso de superficies duras: correr por superficies duras produce impactos mecánicos que pueden sobrecargar articulaciones, tendones, etc. Pudiendo originar: Fascitis plantar, periostitis, fractura de estrés en la tibia, etc.
  · Abuso de superficies blandas: El sobreuso de terrenos blandos no producirá muchas lesiones directamente, pero si indirectamente, ya que los problemas llegan cuando se dispone a competir sobre superficies duras; al no estar acostumbrados la musculatura, articulaciones, tendones, etc se resienten; pudiendo ocasionar periostitis, fascitis plantar, hiperextensión del dedo gordo del pie, etc. También hay que decir que las superficies blandas causan un rápido cansancio de los músculos, por lo cual pueden provocar lesiones.

  2. La porosidad de la superficie: una superficie con material poroso, amortiguará más el impacto pero ralentizará la marcha del atleta. Las pistas de tartán suelen amortiguar más que las de mondo, quizá para entrenar se prefieran las primeras y para competir las otras debido a que permiten una mayor velocidad para el atleta. Respetando la opinión de los corredores de fondo que seguramente ellos prefieran la amortiguación de las pistas de tartán y no tanto la dureza de las de mondo.
  Lesiones que puede ocasionar:
  · Abuso de superficies porosas: al igual que en el anterior factor el problema reside al cambiar a una superficie no porosa.
  · Abuso de superficies no porosas: periostitis, fascitis plantar, tendinitis...

  3. La pendiente de la superficie: bien sea ascendente o descendente. Debemos de tener en cuenta este factor puesto que aumenta considerablemente el riesgo de lesión; predomina en los atletas que realizan el entrenamiento por monte. Correr cuesta arriba se asocia con un aumento del riesgo de lesionarse.
  Lesiones que puede ocasionar:
  · Abuso de superficies con pendiente ascendente: tendinitis de Aquiles, tendinitis rotuliana, bursitis isquiática, etc.
  · Abuso de superficies con pendiente descendente: sobrecargas del cuádriceps e incluso rotura de fibras.

  4. El peralte de la superficie, o inclinaciones laterales: presentes en la mayoría de los arcenes de las carreteras, la cual producirá un sobreesfuerzo de determinadas articulaciones, tendones, músculos, etc. Algo similar sucede cuando realizamos las series en la pista siempre en el mismo sentido, sobrecargando de manera desigual los músculos.
  Lesiones que puede ocasionar:
  · Abuso de superficies con peralte: fracturas de estrés en el 5º metatarso debido a que el peso de todo el cuerpo recae sobre él, bursitis trocantérea, síndrome del tracto iliotibial, distensiones en isquiotibiales, etc.

  5. La regularidad u homogeneidad de la superficie; lógicamente aumentará el riesgo de lesión en superficies irregulares (con agujeros, piedras, salientes sólidos...) que sobre superficies regulares, por ejemplo, el tartán. Aquí advertiremos el peligro que puede ocasionar correr por el campo interno que tiene la mayoría de las pistas de atletismo; este campo suele utilizarse en todos los estadios para las pruebas de lanzamientos de jabalina, martillo, peso y disco: los cuales al impactar contra la hierba dejan agujeros y depresiones importantes. Como superficies regulares podemos hablar de la pista de atletismo, hierba, asfalto, etc; y como superficies irregulares englobaría al: monte, camino con gravilla, camino de tierra con piedras y surcos,...
  Lesiones que puede ocasionar:
  · Abuso de superficies irregulares: esguinces de tobillo (del estudio que realicé a 180 atletas de Galicia, el 41% padecieron esguinces a consecuencia del atletismo, y un 60% de estos esguinces fueron reincidentes en otras ocasiones), contusiones en el talón, fascitis plantar, tendinitis aquiles, etc..
  · Abuso de superficies regulares: debilitamiento de la musculatura y ligamentos del tobillo.

  6. La consistencia de la superficie; será un factor versátil dependiendo del mayor o menor número de comprensiones que se realice sobre las superficies; existen terrenos más consistentes, difíciles de variar o dañar su consistencia, como por ejemplo el asfalto, el cemento o la pista; otros son más susceptibles de modificar su consistencia con el uso a lo largo del tiempo: como por ejemplo los caminos con gravilla que varían considerablemente su consistencia con el desgaste, pudiendo producir resultados nefastos para el atleta; en este caso debemos buscar caminos que contengan gravilla compacta o ya erosionada.
  Lesiones que puede ocasionar:
  · Abuso de superficies con buena consistencia: Fascitis plantar, periostitis, fractura de estrés en la tibia, etc.
  · Abuso de superficies con mala consistencia: síndrome del tracto iliotibial, distensiones, bursitis, hiperextensión del dedo gordo...

  7. La capacidad higroscópica de la superficie; variará en función de los materiales que formen el terreno. Existen terrenos que absorben o drenan bien el agua convirtiéndose en lugares idóneos para entrenar en días de lluvia, como por ejemplo, un camino de gravilla y tierra, el campo... Otros, sin embargo, no drenan nada bien siendo peligrosos para el atleta, por ejemplo, la pista de atletismo, el asfalto, cemento, etc. De esta manera una superficie que sería aconsejable para correr en un día normal, podría convertirse en una pista de patinaje en un día de lluvia.
  Lesiones que puede ocasionar:
  · Abuso de superficies con poca capacidad higroscópica: distensiones y micro roturas debido a sobreestiramientos o contracciones forzadas, bursitis trocantérea, sobrecargas musculares, etc.




Resumiendo: lo ideal es ajustar el entrenamiento a nuestros objetivos variando el terreno; no es lo mismo preparar un cross entrenando por superficie lisas como puede ser un campo o la pista, que entrenar por monte con subidas, bajadas, etc. Tampoco es lo mismo trabajar la velocidad de un 200 con clavos en la pista de tartán o mondo, que realizarlo en una pista de tierra.




El currículum de Víctor Arufe Giráldez es el siguiente:
- Miembro del grupo de investigación ROAF (repercusiones orgánicas de la actividad física) de la Universidad de Vigo, concretamente de la Licenciatura en ciencias del deporte y actividad física.
- Doctorado en Educación Física y Deportes.
- Presidente de la Asociación Gallega para el Fomento del Atletismo.
- Técnico Superior en Animación de actividades físicas y deportivas. (realizando el curso de experto universitario en entrenamiento deportivo por la UNED).
- Entrenador de atletismo.
- Atleta de media-alta competición (máximo logro 9º puesto en el campeonato de España en pista cubierta 800 junior).
- Diplomado en masaje deportivo por la Academia Española de Masaje y Naturopatía y por la Academia Gallega de Masaje.
- Juez autónomico de atletismo.
- Autor de diversos artículos y ponencias en congresos sobre el atletismo.

 Por otra parte Jose Luis García Soidán es:
- Profesor de la asignatura de Fisiología del Ejercicio, en la licenciatura en Ciencias de la Activivad Física y Deporte.
- Director del grupo de investigación ROAF.
- Licenciado en Medicina.
- Ponente en diversos congresos sobre medicina y deporte, y autor de varias publicaciones.