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Zapatillas de oro: los corredores españoles que pusieron al país en el mapa del atletismo mundial

España tiene una relación especial con el running. No es solo un deporte: es una cultura que llena las calles cada fin de semana, mueve a millones de personas y ha producido algunos de los mejores fondistas y maratonianos de la historia. Las carreras populares son hoy parte del tejido social del país, con miles de participantes de todas las edades que cubren desde 5 kilómetros hasta maratones completos.


Hoy, además, las competiciones de atletismo generan expectación más allá de las pistas. Los aficionados pueden hacer apuestas deportivas en eventos de running a través de plataformas como los casinos internacionales online, que ofrecen a los nuevos clientes bonos gratuitos de bienvenida para empezar a ganar dinero sin arriesgar el suyo.


El hombre que hizo llorar a toda España: Fermín Cacho

El 8 de agosto de 1992, en el Estadio Olímpico de Montjuic, ante su propio público, Fermín Cacho Ruiz cruzó la meta de los 1.500 metros lisos como campeón olímpico. Nacido en Ágreda, Soria, en 1969, Cacho no solo ganó una medalla de oro, sino que protagonizó uno de los momentos más emotivos del deporte español del siglo XX. Esa tarde, con 23 años, se convirtió en el primer atleta español en ganar un oro olímpico en pista. Cuatro años después, en Atlanta 1996, demostró que Barcelona no fue un accidente: llegó a la final y sumó una plata. También fue campeón de Europa en 1994. Su récord de España en 1.500 metros, 3:28.95, resistió intacto durante casi tres décadas.


Martín Fiz: el primero que puso a Europa en lo más alto del maratón

Nacido en Vitoria en 1963, Martín Fiz fue un caso atípico: llegó tarde al maratón, ya con más de treinta años, y eso no le impidió convertirse en campeón del mundo. En 1994 ganó el oro europeo en Helsinki; al año siguiente, en los Mundiales de Goteborg 1995, se proclamó campeón del mundo de maratón, siendo el primer europeo en lograrlo en esa prueba. En Atlanta 1996 acabó cuarto, a un paso del podio olímpico.


Lo que hace a Fiz todavía más singular es lo que vino después de su retirada. Ya como atleta veterano, se convirtió en el primer corredor de la historia en ganar los seis maratones del circuito World Marathon Majors: Nueva York, Boston, Chicago, Berlín, Londres y Tokio. Y con más de 55 años batió el récord del mundo de 10 km en su categoría de edad con 31:36. Fiz es el tipo de deportista que hace que calcular ritmo de carrera a los 60 años parezca algo completamente lógico.


Abel Antón: dos veces el mejor del mundo

Si Fiz fue el primero, Abel Antón fue el que lo repitió. Este corredor nacido en Ojuel, Soria, en 1962 es el único español que ha ganado dos Campeonatos del Mundo de maratón, algo que solo otros dos atletas en la historia han conseguido. Su primer título llegó en Atenas 1997, con el doblete histórico que formó junto a Martín Fiz, que fue plata.


El segundo, en Sevilla 1999, ante el público de las carreras Sevilla que llenó las calles de la capital andaluza para vivir en directo una hazaña irrepetible. Antes del maratón, Antón ya era campeón de Europa de 10.000 metros y subcampeón de Europa en pista cubierta. Se retiró a los 38 años, tras los Juegos de Sidney 2000, y hoy trabaja como entrenador de élite en el CAEP Soria, donde prepara a las próximas generaciones de fondistas españoles.


Fabián Roncero: el keniata de Canillejas

Hay corredores que se inspiran por sus medallas y otros que lo hacen por sus historias. Fabián Roncero Domínguez, nacido en Madrid en 1970, recibió el apodo de el keniata de Canillejas por su potencia y su estilo de carrera. Fue plusmarquista de España en 10.000 metros con 27:14.44, una marca que aún no ha sido superada. En la media maratón, fue el primer español en bajar de la hora: 59:52 en Berlín 2001.


Su momento más dramático llegó en Rotterdam 1998. Iba a ritmo de récord del mundo cuando, a dos kilómetros de meta, sufrió calambres y tuvo que detenerse a estirar. Aun así ganó la carrera. Fabián Roncero es hoy uno de los nombres que más aparecen cuando se habla de carreras populares de leyenda, y sigue participando en pruebas de calle con los mismos pies que un día estuvieron a punto de hacer historia mundial.


Chema Martínez: el atleta que nunca dejó de correr

José Manuel Martínez Fernández, conocido en el mundo del running como Chema Martínez, es uno de los deportistas más queridos del fondo español. Madrileño, nacido en 1971, su palmarés incluye el oro en el Campeonato de Europa de 10.000 metros en Múnich 2002 y la plata en el Europeo de maratón de Barcelona 2010. Con 42 años disputó su último maratón de alto nivel en Nueva York. Pero en lugar de retirarse al sofá, se marchó al desierto: en 2015 participó en el Marathon des Sables, la prueba de 250 kilómetros por el Sahara, y quedó quinto y primero europeo. Con más de 54 años, en 2025 corrió un 10K en Lanzarote en 33 minutos y 3 segundos. Chema Martínez tiene espacio semanal en la COPE con su programa Kilómetro 42 y es referencia inevitable cuando se buscan consejos sobre las proximas carreras del calendario nacional.


Mo Katir: la nueva generación rompe los viejos récords

Mohamed Katir, conocido como Mo Katir, nació en Marruecos en 1998 y se nacionalizó español. En 2021 pulverizó el histórico récord de España de 1.500 metros de Fermín Cacho, rebajándolo hasta 3:28.76, una marca que Cacho había mantenido durante 29 años. Katir también ostenta el récord de Europa de 3.000 metros en pista cubierta con 7:24.68, logrado en 2024. Ganador en los Juegos Europeos de Cracovia 2023 en los 1.500 metros, es hoy el atleta español de fondo más potente de la generación actual. Para quienes siguen de cerca las proximas carreras del circuito europeo, su nombre aparece siempre entre los favoritos.


Ramiro Matamoros: el rey que no era profesional

No todos los grandes corredores españoles llevan dorsales olímpicos. Ramiro Matamoros es quizás el caso más singular de la historia del atletismo popular español. Este atleta abulense era repartidor de patatas para la empresa Matutano cuando empezó a ganar carreras en las que participaban atletas de élite. Ganó la primera edición de la San Silvestre Vallecana en 1978, se proclamó campeón de España de maratón, y sumó victorias en las maratones de Madrid y Valencia. Durante dos décadas fue omnipresente en el podio de cuantas carreras populares se celebraban en el país.


Lo que hace única su historia es que nunca fue profesional. Entrenaba después de jornadas laborales de más de doce horas, sin infraestructura ni ayudas. Atletas de élite como Fabián Roncero reconocen haberlo visto de niños en portadas de revistas como un ídolo, sin saber entonces que acabarían siendo sus amigos. Matamoros no solo corrió: dejó una impronta humana y deportiva tan profunda que en 2019 se publicó la novela *Con los pies sobre el asfalto*, dedicada enteramente a su figura.