Ni el cielo gris ni la lluvia persistente pudieron con el entusiasmo de los 20.000 corredores que este domingo llenaron las calles de Sevilla en la 31ª edición de su Medio Maratón. Y aunque el día amaneció pasado por agua, lo que realmente empapó el ambiente fue la emoción, el sudor y esa energía contagiosa que solo tienen las grandes citas. Entre charcos, aplausos y una ciudad entregada, el francés Emmanuel Roudolff-Levisse y la etíope Zeineba Yimer se llevaron la gloria… y algo más que un trofeo.
La carrera masculina rompió el escenario previsto en la previa. Las cuotas y análisis de las principales plataformas, como la casa de apuestas Bet777, situaban a los corredores kenianos como favoritos, pero Roudolff-Levisse alteró por completo el desarrollo esperado. Sin protagonismo mediático y con una lectura táctica impecable, aceleró en los metros finales y detuvo el crono en 1:00:24. Owen Korir Kapkama, que debutaba en la distancia, fue segundo a solo un segundo, con Jonathan Kipkoech completando un podio muy ajustado.
En la línea de meta, el francés no ocultó su sorpresa ni su alegría. Bastó una mirada al cielo y una sonrisa agotada para entender la magnitud de lo logrado. Ganar en Sevilla, con ese tiempo y frente a corredores de primer nivel internacional, convierte esta victoria en una de las más destacadas de su carrera. Una demostración de cómo el trabajo silencioso encuentra su recompensa cuando llegan los grandes escenarios.
En la categoría femenina no hubo margen para la sorpresa. Zeineba Yimer tomó el control desde los primeros kilómetros y fue ampliando su ventaja con una regularidad impecable, sin conceder espacios ni cambios de ritmo al grupo perseguidor. Cruzó la meta en 1:06:33, un registro que supuso nuevo récord de la prueba y que la sitúa entre las mejores marcas mundiales del año.
Ni siquiera el esfuerzo de la keniana Winnie Jepkosgei, que firmó su mejor marca personal con 1:07:45, logró inquietarla en ningún momento. Más atrás, la española Marta Galimany completó una actuación brillante al terminar quinta con un tiempo de 1:09:57, su mejor registro hasta la fecha y que confirma el excelente momento del fondo femenino europeo actual competitivo.
Parte del atractivo del Medio Maratón de Sevilla reside en un circuito pensado para correr rápido, prácticamente plano y con un desnivel mínimo que invita a buscar grandes marcas. A ello se suma un recorrido que combina zonas emblemáticas, como los alrededores de la Catedral o el Parque de María Luisa, con un público fiel que anima incluso bajo la lluvia. Este año, además, se volvió a batir el récord de participación con 20.000 inscritos, más de 6.000 mujeres y corredores procedentes de hasta 90 países distintos. Destaca también el fuerte crecimiento de la presencia local, con cerca de 5.000 sevillanos en la línea de salida, una muestra clara de que esta cita sigue siendo, ante todo, una fiesta de la ciudad y para la ciudad.
Antes del pistoletazo de salida se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas del reciente accidente ferroviario que ha sacudido a toda España. Un gesto sobrio pero sentido, que recordaba que correr no es solo deporte. Es, muchas veces, una forma de honrar, de resistir, de seguir adelante.
Así, este domingo Sevilla vivió mucho más que una competición atlética. Fue un día de historias cruzadas, de superación personal y de una ciudad que, incluso bajo la lluvia, volvió a demostrar que sabe correr con pasión. Porque aquí, entre arte y adoquines mojados, el running se vive con el corazón.