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Mi primer maratón

Me llamo María del Socorro Núñez, soy de Ciudad Juárez, Chihuahua. Les escribo mi experiencia en mi primer maratón y con la alegría de quedar en el tercer lugar de mi categoría 55-59. Participé a mis 55 años en el maratón Lala, en la ciudad de Torreón Coah.,), feliz, motivada y pregonando a los cuatro vientos que lo que uno se propone lo logra, no hay limites de edad, solo es cuestión de disciplina y motivación.


Mi primer maratón

Febrero
Empezar algo siempre es difícil y más cuando se trata de hacer ejercicio, pero siempre hay un inicio, y yo hace 15 años tomé la decisión porque mi peso ya era algo de kilos de más. Motivada por mi esposo a quien siempre le ha gustado el atletismo. Pues bien, todo este rollo es porque con tantos años participando en competiciones de varias distancias incluidos medios maratones, tenía la inquietud de correr un maratón, claro que se me hacía como algo remoto, mas no quitaba de mi mente el deseo de correr los 42 km.
Completar el maratón es como la graduación del corredor, es como la guinda del pastel, es la realización personal de terminar los míticos 42 km.


Me bajé un plan de la página de Corredores Populares y con la ayuda de mi esposo lo pusimnos en práctica. Motivada, me fui preparando mental, física y emotivamente. Todas las semanas de lunes a viernes entrenamos en el chamizal, según los kilómetros que toca recorrer y los sábados serán de distancia larga.


Llegó el entrenamiento de 32 kms, mi prueba de fuego para ver cómo me iba a sentir en el maratón. Nos tocó un día frío, nublado, pero muy suave para entrenar llevando un paso de 6:30 minutos por kilómetro; lo hicimos por terracería. Llevamos agua, carbohidratos y muchas ganas, ya que de ahí iba a saber yo cómo me sentiría en los 42 km. Corrimos hasta recorrer 1:47 horas y a regresarnos a donde iniciamos, para hacer en total 3:30 horas. Todo bien, con el cansancio normal. Mi prueba de fuego fue superada.


La última semana antes del gran día el entrenamiento ya es leve, la carga de trabajo ya se realizó en las semanas anteriores, ahora solo queda esperar... Me siento nerviosa, contenta, nerviosa de nuevo, se juntan varias emociones y sensaciones, pero bien segura de que termino el maratón.


Mi motivación son mis cinco nietos, cuando sienta cansancio voy a pensar en uno de mis nietos y me diré: “Estos kilómetros son por ti”. Pero mi principal motivo, mi motor en mi vida y en las carreras, es mi esposo. Sin él yo no andaría en estos trotes; sin él no correría ni una cuadra; sin él estoy incompleta, no me visualizo sola sin mi compañero de 36 años de casados.


Mi primer maratón

Marzo 5, son las 6 de la mañana, estamos en la salida del maratón, es un mar de gente, corredores calentando, otros como yo haciendo línea para entrar al baño... son los nervios. Vemos a unos amigos que también vinieron de Ciudad Juárez a correr.
Son las 6:30, dan el balazo de salida para los corredores de élite, inicia la gran fiesta, hay luces de bengala al momento en que ellos salen corriendo, y papelitos de colores al aire, ahora a las 7:00 nosotros vamos a formarnos a la línea de salida y ya solo es cuestión de esperar unos minutos para arrancar. Qué emoción siento, la boca la tengo reseca, quiero ir al baño otra vez pero ya no puedo salir de la línea. Al fin arrancamos, pero con tantos corredores los primeros metros casi son de caminata, no se puede ni trotar de tanta gente, hay que esperar a que se despeje para tomar nuestro ritmo. Hay muchos espectadores que están viendo la salida, fueron a apoyar a sus familiares, a sus amigos, les gritan, les hablan les dicen que suerte. Yo casi con un nudo en la garganta y con mi esposo al lado empezamos mi primer maratón.


Iniciamos a un ritmo de 6:30 por km, como se había planeado, es más, vamos a un ritmo de 6 minutos por kilómetro, cada 2 km nos dan agua y Powerade. En los primeros 10 km llevamos una hora, son las 8:30 empieza a salir fuerte el sol. Hay mucha gente durante el trayecto y vamos en el km 15, veo un sanitario portátil y que me meto… Bueno, seguimos corriendo, llegamos al km 20, me siento muy bien, nos han dado esponjas con agua, dulces, chocolates, agua, mucho agua y hasta soda nos ofrecen… Seguimos corriendo, vamos pasando a corredores… eso me llena de alegría, veo a familiares de corredores esperando verlos pasar y con mantas, carteles, gritos les apoyan. Yo en mi camiseta en la espalda le puse Ciudad Juárez, Chihuahua, bien orgullosa de estar representando a mi ciudad, y me gritan: “Arriba los de Juárez”, yo levanto un brazo en señal de agradecimiento a su apoyo.


Es el km 30, esperaba con ansia estar en este kilómetro para ver qué tan cierto se siente el famoso muro. Dicen que se siente uno desfallecer, que los calambres son insoportables, y yo y mi esposo seguimos como si nada, muy bien, para esto nos entrenamos... Ya estamos sobre el km 35 aquí siento unos calambres en el chamorro que pasan rápido, pero siento que una uña del pie ya se puso morada, no le hago mucho caso, así que seguimos adelantando corredores que se ven cansados, unos ya van caminando, otros con calambres.


Relato

Llegamos al km 40, mentalmente ya está uno en la meta, sólo faltan 2 km y 195 metros y el triunfo es nuestro. La gente en la meta es arrolladora, bastantes personas apoyando y gritando con porras por haber terminado el recorrido, al fin veo con un nudo en la garganta donde dice “META”, qué maravilla, qué emoción, mi esposo a mi lado voltea y me dice lleno de amor:”Lo hiciste. ¿Ves cómo sí se pudo”. Cierro los ojos y doy gracias a Papá Dios por permitir terminar mi carrera y, sintiéndome tan bien, en eso llega un corredor con una bandera delante de nosotros, yo trato de esquivarlo porque quiero al momento de llegar a la meta levantar los brazos en señal de triunfo y así de esa forma decir soy una campeona, lo logré y así fue alzo los brazos y mi esposo también. El cronómetro marca 4:33:03 y en el chip 4:31:26 Mi emoción es tremenda, le doy gracias a Papá Dios por haberme permitido correr mi primer maratón... Le doy gracias a mi esposo por apoyarme durante los 42 kilómetros.


Al poner las listas de resultados me nombran como premiada en tercera promoción de la categoría femenil 55 a 59 años. La cara se me llena de alegría, mi cuerpo siente un recorrer de emociones al escuchar mi nombre. Subo al pódium y sonriendo recibo mi premio con mucha alegría. Bendito seas Padre Dios por permitir terminar mi PRIMER MARATÓN.




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