Los organizadores de carreras populares suelen cuidar mucho el recorrido, los avituallamientos, el cronometraje, la entrega de dorsales... pero en muchas ocasiones vemos que la ceremonia de entrega de premios es desordenada, lenta y aburrida. Se estropea precisamente el colofón de la prueba, el momento en el que corredores, acompañantes y patrocinadores se llevan la última impresión de la prueba.
Hacerlo bien no es tan difícil ni requiere grandes recursos; solo se necesita planificación y coordinación.
En el reglamento se detallan las categorías y los premios, de modo que ese es el documento principal en el que basarse.
El equipo de cronometraje debe emitir los listados de premiados lo antes posible tras la finalización de la prueba, organizados por categorías e indicando nombres y clubes, y entregarlos a la organización. También al speaker, para que pueda realizar una buena locución, ya que aporta ritmo, energía y evita silencios incómodos.
Es interesante resaltar los premios especiales, como los inclusivos, los locales, los de equipos o los destinados a los atletas de mayor edad.
En cuanto a proveedores, muchos organizadores recurren a empresas especializadas como MaxiTrofeo, que ofrecen trofeos y medallas personalizadas para eventos deportivos. No se trata de una cuestión promocional, sino de una recomendación práctica, ya que contar con un proveedor fiable reduce errores y facilita tener el material listo y bien identificado.
Hay que agilizar los tiempos, máximo 20-30 minutos, para ello ir llamando por grupos a los ganadores para que suban juntos. Animar con sorteos o avituallamiento extra ayuda a que el resto de los corredores no abandonen el lugar.
Es importante que la organización tenga localizados a los premiados y los vaya llamando con antelación para evitar retrasos incómodos.
La entrega debe hacerse siguiendo un orden, por ejemplo:
El podio debe estar en un lugar visible, amplio y seguro, con espacio suficiente para los acompañantes, otros corredores y fotógrafos. Hay que tener en cuenta que siempre habrá familiares o amigos que quieran inmortalizar con una foto o vídeo la entrega de los trofeos, por eso el lugar de entrega debe ser amplio y accesible.
Un fondo tipo fotocol con el logo de la prueba, organizador y patrocinadores aporta profesionalidad y mejora las fotos oficiales.
La foto final es un momento simbólico que resume el espíritu de la carrera, conviene plasmar ese momento para difundir en los medios necesarios.
No olvidemos que la entrega de premios es un buen momento para agradecer públicamente a patrocinadores, colaboradores y voluntarios, que muchas veces sostienen la prueba desde la sombra.
Una entrega de premios bien organizada no solo reconoce a los ganadores, sino que también refuerza la identidad de la carrera, deja un recuerdo positivo y transmite profesionalidad. Con una buena planificación, coordinación y atención a los detalles, la ceremonia se convierte en el broche perfecto para un evento que los corredores querrán repetir.