Si estás empezando a correr, seguro que te ha surgido alguna de estas preguntas. Te ayudamos a resolverlas.
El asfalto no es el enemigo, pero sí exige más a tu cuerpo. En cada zancada recibes entre 1,5 y 2,5 veces tu peso corporal (y en bajada más). El cemento es aún más duro.
Lo que realmente lesiona no es la superficie, sino:
- exceso de kilómetros
- mala técnica
- poca fuerza muscular
Recomendación: alterna asfalto con parques o tierra. Y si corres en asfalto, que sea con buena técnica y progresión.
Porque sin fuerza no hay progreso. La fuerza te permite absorber mejor el impacto, mejorar la técnica y evitar lesiones.
Recomendación:
- 1–2 días por semana
- 20–30 minutos
- cargas livianas o moderadas
- ejercicios clave: glúteo medio, cuádriceps, femorales, gemelos, core y 1–2 de tren superior.
La fórmula 220-edad es poco precisa, está mejor considerada la fórmula Tanaka. Ambas sirven como orientación, aunque lo ideal es una prueba de esfuerzo.
Recomendación:
- entre el 70 y 80% de tu máximo
- regla de oro: deberías poder hablar sin que se te corte la voz
Importa, pero no tanto como te hicieron creer. La pronación es un movimiento natural del pie. Solo si eres hiperpronador y tienes dolor deberías consultar con un profesional para que te recomiende el uso de plantillas.
Puede pasar. A veces ganas masa muscular y pierdes grasa, por eso bajas una talla aunque la balanza no cambie. Y algunos principiantes aumentan el apetito al principio.
Depende.
Para una carrera de 5K recreativa, con 3–4 meses de entrenamiento progresivo estás bien.
Para 10K, lo ideal son 12–16 semanas.
Para medio maratón: mínimo 1 año de experiencia.
Artículo adaptado del Facebook El Mundo de los Corredores