Nuestro amigo Valentín nos envía crónicas de tres pruebas celebradas en la Comunidad Valenciana durante este mes de mayo.

El domingo 2 de Mayo fuimos a correr a Torrente, capital de la comarca valenciana de la huerta sur, a 9 km de la ciudad de Valencia y a 15 km del mar.

Cuenta con 83.161 habitantes, se trata del tercer municipio con más población de la provincia de Valencia. Es además un tradicional lugar de veraneo. Ello ha desarrollado la creación de numerosas urbanizaciones, de las que la más tradicional es el Vedat de Torrent, y por allí circuló gran parte de la carrera.

Es la primera vez que corro aquí y la verdad es que me ha gustado mucho. Para empezar, la salida y la llegada están en una pista de atletismo muy reciente y bonita, la verdad es que tanto la salida como la llegada impresionan.

La carrera ha sido bastante dura por las subidas que tiene y también las bajadas, pues son muy pronunciadas y se castigan las rodillas. Pero a todo este sacrificio lo recompensa el paisaje, todo de montaña y pinares por los que discurría la carrera. Nos hicimos las fotos correspondientes, hablamos con los amigos, nos contamos las batallitas de cómo nos ha ido la carrera y de vuelta a casa con otra más en la mochila y como siempre esperando la próxima.


  

El pasado día 8 de Mayo fuimos a correr la Media Maratón de Alcácer, mi vecino Miguel Vela y yo. Esto me llevó a retroceder unos años atrás, exactamente cinco, que son los que hace que corrí la primera media maratón y precisamente fué en Alcacer. Esta carrera me trae muy buenos recuerdos, la corrí con Vela y tardamos 2 horas y doce minutos, una verdadera exageración, pero ese día yo estaba orgullosísimo de mi hazaña porque entonces el correr sin parar 21 km era algo impensable para mí. Cuando entré en meta me abracé con mi amigo Miguel con lágrimas en los ojos. Fue una experiencia maravillosa que no se me olvidará nunca. Precisamente por eso no perdono ningún año esta carrera, por el cariño particular que le tengo y porque fue mi bautizo en las medias maratones.

Hubo poca gente por la acumulación de carreras y porque a la semana siguiente teníamos el fondo de Masamagrell, una carrera internacional que tampoco me pierdo nunca y que animo a la gente a que vaya porque, aparte de bonita, acude siempre los mejorcito de la élite actual.

Este año han acudido aparte de los atletas africanos, los españoles Chema Martínez, Fabián Roncero, Pablo Villalobos, Martín Fiz, Abel Antón, Félix Martínez y Hassane Ahouchar atletas de la tierra, etc... La verdad es que cuando los tienes al lado se te ponen los pelos de punta. Las sensaciones que se tienen cuando corres al lado de estos monstruos no se pueden explicar. Luego está, después de la carrera, la humildad y la sencillez que tienen para con todos los corredores populares, se fotografían contigo, hablan y te aconsejan, yo que sé, algo fuera de lo común. Muchas veces pienso en el mundo del fútbol con las masas que arrastran los jugadores y lo poco que les dan a los seguidores. Un autógrafo y para de contar, siempre con prisas y mirando por encima del hombro. Que aprendan de los corredores que algo bueno se les pegará.

Pasé un calor insoportable, pues la carrera fue a las 18:30 y en este pueblo de Valencia hace mucho calor y más en este tiempo ya. Pero bueno, todo esto lo suple lo que estoy contando y hay que añadir al público en las calles animando y aplaudiendo, maravilloso.


  

Tener en cuenta que esta prueba de 15 km de Masamagrell hace honor a su condición de quinta mejor prueba popular de España, con una cita de atletas de altísimo nivel, se la recomiendo a todo el mundo.

Bueno ya no os canso más, desde aquí mandar un saludo a todos mis amigos de carreras que tanto me han aportado desde que salimos juntos a correr como son Ángel Arribas, Jesús López Claramonte, Jaime, Miguel Vela, Paco y su hija Alba, David, Toni Casamayor, mi vecino Miguel y tantos otros que llenaría hojas, a todos ellos gracias por vuestra amistad y compañerismo y gracias a todos los que se dedican a lo que rodea el mundo de los corredores populares, por hacer y dar tanto y no recibir casi nada más que la satisfacción de hacer lo que nos gusta. Gracias a todos por hacer que los sienta como mi segunda familia. Solo pido que la salud nos respete y que podamos estar muchos años corriendo o andando cuando ya no podamos trotar.


  

El día 30 de Mayo corrimos en la Ciudad de Liria, esta prueba pertenece al Circuito de Carreras Populares del Camp de Turia y La Serranía. Dicho circuito consta de 12 pruebas que tienen lugar en diferentes localidades dentro de la comarca, y que están organizadas por las asociaciones, clubes y entidades que pertenecen a las mismas. Ya las iré relatando según las vaya corriendo. Liria es Ciudad de la Música, oficialmente y en valenciano Lliria. Esta denominación de Ciudad de la Música y este reconocimiento internacional se debe a la existencia de dos entidades municipales, La Banda Primitiva de Liria y La Unión Musical, que mediante sus respectivas bandas han logrado un gran prestigio alrededor del mundo.


  

En cuanto a la carrera en sí, esta vez fuimos 5 del club al cual pertenecemos (U.D.O. Unión Deportiva Orriols), Paco y su hija Alba, Jaime, Miguel y yo. La carrera fue bastante sufrida y con un calor sofocante. Se corrió por las urbanizaciones, con bastantes cuestas, para terminar llegando a meta atravesando el parque de San Miguel, el cual lo cruza un riachuelo, con fuentes y mucha sombra. Lugar típico al que acuden las familias de todos los puntos de la región con la comida, y pasan allí el día, ya que disponen de zonas con mesas y sombreado abundante. Cuando atravesábamos corriendo el parque se veía a la gente haciéndose el almuerzo con las mesas llenas de comida (tortilla de patatas, carne empanada), vino y refrescos, vamos de todo un poco, la verdad es que daba alegría pasar por allí y ver el ambiente.

Me gustó mucho esta carrera y el recorrido también, el tiempo que me costó fue lo de menos, lo mejor la compañía, y la fiesta que es para mí el simple hecho de correr.