Un saludo desde Monterrey, México

Quiero compartir con ustedes los siguiente. Sin duda que el correr ha traído a nuestras vidas experiencias muy agradables, aparte de salud y binestar. Pero a mí, en lo personal, me ha servido además como unión familiar. Veo con agrado cómo nuestra relación se va fortaleciendo.

Al principio mi familia me acompañaba y hoy también participan en las carreras. Todo esto le da un toque y un sentido distinto a este deporte. El acudir y ver cómo tantas familias comparten y hacen de cada domingo una maravilla. Ellos te ven como el mejor corredor del mundo y forman parte de tu éxito. Realmente mi relación familiar ha cambiado mucho, ha mejorado. Agradezco a mis esposa Mónica, que siempre está ahí con sus porras y sus gritos de ánimo; ami hija Sandy, que siempre muestra empeño en terminar sus carreras. Y se ve que, cuando asisto solo, tengo que imaginar que están ahí conmigo, para poder sentirme completo, así que hagamos de este deporte un motivo de unión de cada una de nuestras familias.

Saludos.



Adolfo Domínguez Domínguez y familia
  Monterrey, México 2010